Luca Pessi venía a esta escuela en el año 1975 y cursaba 2º grado al igual que Greta pero en otra división.
El tercer día de clases apenas Greta llegó al colegio, se tropeso con sus zapatos negros e increíblemente lustrados. Tuvo una caída “liviana”, por decirlo así.
Su mochila entera, y las cosas de ella: libros, cuadernos y por supuesto la carpeta (que se abrió con todas las hojas) quedaron desparramadas y tiradas sobre el piso cuadriculado del hall de entrada.
Miro rápidamente hacia arriba y notó que ese muchacho era nuevo en el colegio.
El chico pálido se agachó gentilmente a ayudarla, fue cuando Greta vio en sus ojos grises y penetrantes una profunda tristeza, y lo miró preocupada y Luca como si nada desvió la mirada, después de unos minutos la volvió a posar sobre la chica y ella volvió a notar ese vacío en sus ojos, esa falta de “algo” .. pero le sonrió tratando de desmentirla.
Pasó toda la hora de literatura pensando en esa cara tan extraña, tan particular, tan blanca , en esos ojos grises que te atravesaban si te miraban fijos, en esa sonrisa blanca y radiante, en ese pelo color negro, en esa intriga que le causaba ese chico tan … tan singular.
Al fin tocó el timbre y pudo salir de esos pensamientos inadecuados. La chica se dirigió al salón de 2º “C” , tenía portugues.
Detrás de ella caminaba él y no es que crea en el destino...pero la cosas no pasan porque si ¿No? La profesora lo sentó a su lado.
Estuvieron los primeros cuarenta minutos sin dirigirse la palabra.
Entonces él comenzó a hacerle un interrogatorio sobre su vida, nada educado, era bastante soberbio y fácil fue deducir que no sabía pedir perdón.
Los interrumpió el recreo pero aún así a la salida del colegio iban caminando para el mismo lado, entonces se acompañaron mutuamente.
Después de hablar más de medio trayecto se atrevió a confesarle que su madre había muerto cuando el tenía, nada más ni nada menos, que dos años, desde ese día vivía solo con su papá.
La expresion de la adolescente cambió,cambió abruptamente, quedó helada y no sabía qué hacer.
Luca la miró preocupado.
Ya había descubierto esa tristeza tan grande que ocultaba su magnífica mirada , y con un fuerte viento los ojos de Greta se llenaron de lágrimas, no sabía bien porque.
Agarró su bufanda y con una especie de dolor y enojo se la enroscó en el cuello, luca la miraba sin entender, salió corriendo y después de mover sus piernas torpemente durante dos cuadras abrió la puerta de su casa de un golpe, la cerró con llave y subió las escaleras con las pocas fuerzas que quedaban en ella.
Por suerte su mamá llegaría mas tarde y su papá estaba de viaje,y hermanos no tenía, asi que la casa estaba sola.
Se dejó caer en la cama y se tapó la cara con un almohadón, las lágrimas salieron solas, no sabía porque lloraba ¿Tristeza? ¿Furia? ¿Qué le pasaba? ¿Qué le estaría pasando en la cabeza a Luca?
“Me odiará, me odiará” es todo lo que pensó esa noche de insomnio.
Al otro día le costó levantarse, tenía miedo de que pasaría. Fue a la escuela, pero Luca no pasó por ahí.
Volvió a temer que me odiara y entonces, ahí fue cuando estaba sumida en sus reflexiones, que se acordó de algo que le había dicho en la hora de idiomas … algo así como “ solo en un lugar me siento bien,el silencio reina ahí y es todo extremadamente tranquilo, estoy allí por horas” y fue a donde se dirigió ni bien sonó el timbre de salida.
Nada más simple y aburrido que la biblioteca. Estaba ahí, leyendo, pacíficamente triste, como el primer día. Apenas llegó, ella se tropesó con sus zapatos negros, increíblemente lustrados. Tuvo una caída “liviana”, por decirlo así, miró para arriba y notó una ligera y extravagante sonrisa. Le sonrió y solo le dijo “Perdón, no sé qué ocurrió, solo… no me odies”. Él la siguió mirando divertido, la tomo de la mano para ayudarla a levantar y le susurró “Está todo más que bien”


Poles teenes el aguante con tu super fic (H) me encaaaaaaaanta.
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